Desafíos para el nuevo año

"El esfuerzo que ha hecho el actual equipo de gobierno para detener la sangría provocada por la pandemia no me parece suficiente ni a la altura de las circunstancias"

per Sergio Blázquez Aguirre , 30 de desembre de 2020 a les 18:52 |
Antes de que finalice diciembre es costumbre pedir algún deseo o hacer propósito de enmienda de cara al nuevo año entrante. En esta ocasión, sin embargo, creo que seremos muchos los que pediremos, tan solo, salud para todos y volver a lo que hemos venido a llamar normalidad. 

Desde la política local ya comenté en el último pleno extraordinario acerca de las ordenanzas fiscales que como ciudad tenemos dos grandes desafíos para 2021: en primer lugar, poner nuestro granito de arena en la lucha sanitaria contra el coronavirus y en segundo lugar salvaguardar el tejido productivo y asociativo de la ciudad.


Nuestro granito de arena en la crisis sanitaria porque fundamentalmente la responsabilidad y los medios atañen a otras administraciones, principalmente la autonómica y la estatal. En cuanto al segundo gran reto sí que el ayuntamiento tiene políticas fiscales y de gasto que le permiten poder participar en la reactivación económica y en que no se pierdan puestos de trabajo, o por lo menos que la sangría sea la menor posible. 

Con franqueza debo decir que el esfuerzo que ha hecho el actual equipo de gobierno en este sentido no me parece suficiente ni a la altura de las circunstancias. O si ha habido esfuerzo, en todo caso, este ha sido improductivo. La situación merecía una bajada de impuestos importante, para no ahogar a los ciudadanos, comercios, pymes o autónomos. No puede ser que este próximo año giremos los mismos recibos y por las mismas cuantías que en 2020. 


El ayuntamiento dispone de recursos para ello, es decir, dejar respirar a los vecinos: una tesorería importante y una capacidad de endeudamiento que le hubiera permitido rebajar la fiscalidad sobre los ciudadanos y seguir prestando el mismo servicio. El ayuntamiento, además, está y seguirá estando. Por desgracia no podemos decir lo mismo de empresas o negocios que si cierran se llevarán por delante puestos de trabajo e ilusiones que no tendrán una segunda oportunidad. 

No puedo por lo tanto dejar de pedir, una vez más, al actual gobierno de la ciudad que recapacite acerca de la política a seguir en los próximos meses y que deje de lado sesgos ideológicos y anteponga a las personas. Por último, no quisiera finalizar este artículo sin antes felicitar por anticipado el nuevo año a todos los vecinos y vecinas de Sant Cugat y pedir, sobre todo, mucha salud. 

 

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