COMENTARIS

+
1

-
1
pobre puigcercósMartí , 18/12/2010 a les 18:41
Aquí hi ha algú que no ha entès res de res, o que sí que ho ha entès però que només busca salvar la seva cadira.
Pobre Puigcercós, al final es demostra i es confirma que no és ni ha estat res més que una marioneta en mans dels sectors. Tots

+
3

-
4
no es fa netAnònim, 18/12/2010 a les 17:06
Marina, et trobarem a faltar. Quedo estupefacte pel nomenament de la teva substituta. Ha trait a l'executiva comarcal d'Osona dia si, dia també. Va propiciar amb Joan Ridao, la candidatura de Gràcia Ferrer per fer fora Freixanet com a diputat.Un cop no va guanyar, va fer l'impossible perquè Freixanet no anés com a núm 7 per Barcelona. Es premia a qui ha deixat osona sense diputat i que va afavorir la divisio,i undesgast que va aprofitar SI

+
3

-
2
MetamorfosiAnònim, 18/12/2010 a les 16:54
Esquerra ha de fer una catarsi, si vol tornar a ser un projecte amb garanties.

+
3

-
7
Cada uno como pueda se explique y se rasque donde le pique Eduardo González Palomar (Manlleu), 18/12/2010 a les 16:31
Estas pasadas elecciones al Parlament de Catalunya están precipitando a pie quedo la tramitación de irrevocables dimisiones en el seno de los partidos políticos que conformaban el Tripartit. Esta serie de forzadas renuncias, los protagonistas, no deberían atribuirla en modo alguno a tener la suerte de espaldas porque se lo han ganado a puro cojón. De todos era sabido que esta estridente alianza gubernamental reeditada hace cuatro años, la inmensa mayoría de los catalanes, no la quería ver ni en estampa. El mazazo con el que han sacudido a los tres partidos políticos en cuestión, aquellos que han decidido depositar su papeleta en las urnas, ha sido proporcional al grado de estridencia doctrinal que generaba cada formación con respecto a las dos restantes dentro de la tripleta. De ese modo se explica el impresionante desmoronamiento electoral de ERC y el anunciado cese en la actividad política de primera línea de quien llegó a presidir el Parlament de Catalunya durante dos convulsas legislaturas. Sin embargo, en lo tocante al máximo representante y principal responsable de estos pésimos resultados en los últimos comicios de la formación independentista, tira de espaldas su obstinación en aferrarse a un cargo que, en mi modesta opinión, siempre le quedó holgado. Pero, como no hay mal que por bien no venga, estos horribles siete años de Tripartit han servido para curarnos de espanto… porque quién sabe si el rumboso retrato del personaje aún lo hallaremos en los próximos carteles electorales diseminados por todos los municipios de la triangular geometría de Catalunya.