Fòrum

TEMA: El català sota el franquisme

El català sota el franquisme28/01/2012 - 11:36:20
Nom: Rodoreda

Giuseppe Grilli, catedrático en el Instituto Universitario Oriental de Nápoles, organizador de congresos sobre cultura catalana e hispanismo en general, y distinguido por la Generalidad de Cataluña con la Cruz de Sant Jordi en 1996, es autor de las siguientes declaraciones al respecto:
«La literatura catalana vivió su mejor momento durante el franquismo, la nueva hornada debería tomar ejemplo (…) Y la eufemística llamada normalización del catalán no ha producido ninguna obra literaria notable».
Otros hechos relevantes relacionados con la lengua son:
1942. Aparece el libro Rosa mística, de Mossén Camil Geis, editado en Sabadell e impreso por Joan Sallent en catalán.
1944. Desde ese año, se hace obligatorio por ley que las universidades con Filología románica incluyan la asignatura de Filología catalana. Un decreto sobre la ordenación de la facultad de Filosofía y Letras, firmado por Franco con fecha del 7 de julio, introduce tres horas semanales de Filología Catalana en la Universidad de Granada. Josep Vergés, fundador de Destino en 1939 junto con Ignacio Agustí y el poeta Joan Teixidor, establecen el 6 de enero de 1944 el premio Eugenio Nadal que daba a conocer a la joven Carmen Laforet y a su novela Nada. El galardón descubrió a narradores tan importantes como Miguel Delibes, Ana María Matute, Rafael Sánchez Ferlosio o Carmen Martín Gaite.
1945. Con apoyo y subvención del Gobierno, se celebra el centenario de Mossén Cinto Verdaguer.
1947. Se otorga el premio Joan Martorell para novela en catalán. Son premiados Celia Suñol, por su novela Primera Part, y El cel no és transparent, de María Aurelia de Campmany. Se crea el premio Ciudad de Barcelona.
1949. Para narraciones cortas se crea en la Casa del Libro el premio Víctor Català, así como los premios Aedos para biografías, Josep Ysart para ensayos y el Ossa Menor que ideó el gallego-catalán José Pedreira, que se cambió luego el nombre por el de Carles Riba a la muerte de éste, en su honor.
1951. Se otorga un premio a la poesía en catalán con la misma cuantía económica que a la española. Posteriormente el premio se amplia a otras actividades culturales, como teatro y bellas artes. José Mª Cruzet funda Ediciones Selecta para obras escritas en catalán. En colaboración con Aymà concede el Joanot Martorell al insigne veterano de la pluma Josep Pla por su creación El carrer estret.
1952. En la visita de Franco a Cataluña, en el mes de junio, se inaugura la cátedra Milà i Fontanals para el estudio científico de la lengua catalana.
1955. El poeta y escritor José Mª de Sagarra recibe la orden de Alfonso X el Sabio con ocasión de la publicación de su obra en catalán titulada Memories.
1956. Nace el premio Lletra d'Or, sin recompensa económica y tiene como galardón una F de oro, con la que se distingue al mejor libro del año anterior escrito en catalán. El primero en recibirla fue Salvador Espriu, por Final de Laberint.
1959. Los premios barceloneses Crítica se incorporan a la producción en catalán.
1960. El Centro de Lecturas de Valls, inicia un curso de lengua y literatura catalana de carácter público. En Barcelona se crea el premio Sant Jordi para novela, dotado con 150.000 pesetas, cantidad análoga, intencionadamente, a la del Nadal. Con subvención del Gobierno se celebra el centenario del poeta Joan Maragall.
1965. El gran poeta y canónigo de la catedral tarraconense, don Miguel Melendres, edita su obra L'esposa de l'anyell, un poema en catalán de doce mil versos. Encuadernado en rica piel blanca, lo lleva el Arzobispo de Tarragona, doctor Arriba y Castro, al Papa Pablo VI, que recibe complacido esta singular muestra de la lengua catalana que le llega de España. El Ateneo Barcelonés monta un curso de Filología Catalana. A los Premios Nacionales de Literatura, se le añade el Verdaguer para producción en catalán.
1966. Barcelona rinde homenaje a su ilustre hijo Maragall, en el que intervienen Gregorio Marañón, Pere Roig, José María Pemán y Ruiz Jiménez. En los jardines que llevan el nombre del poeta, en Montjuic, se le eleva un busto. Radio Tarragona organiza a través de sus antenas unos cursos de catalán con profesores especializados.
1967. La Diputación de Lérida dota una cátedra de Lengua catalana. La Diputación de Barcelona acuerda dar cursos de catalán en todos los centros culturales dependientes de la corporación y fundar la cátedra de Lengua Catalana en la Facultad de Teología de San Cugat (Barcelona).
1968. Editorial Destino completa el Nadal con el nuevo premio Josep Plà, concedido a Onades sobre una roca deserta, de Terenci Moix. En la lista de quienes lograron este galardón figura lo más florido de la narrativa catalana: Baltasar Porcel, Teresa Pàmies, Cirici Pellicer, Marià Manén, Enric Jardí, Llorenç Villalonga, Jaume Miravilles o Jordi Sarsaneda. En Gerona se otorga por primera vez el premio Prudenci Bertrana. Edicions 62 comienza la publicación de la Gran Enciclopèdia Catalana por fascículos (adquiribles mediante suscripción).
1969. Nace el Premi d'Honor a les Lletres Catalanes, destinado a la consagración de escritores noveles.
En el panorama teatral también podemos comprobar cómo, por ejemplo, la sección de espectáculos de La Vanguardia del 3 de junio de 1944, anuncia la representación de tres obras en catalán en el Palacio de la Música: La nena donada al blau, El ram de primavera y La Filoseta.



Nº 1 de la colección Història i Llegenda,
publicado en 1956O que los ejemplares del 15 de febrero de 1952 de dicho periódico daban cuenta del estreno, a las diez y media, de L'alcoba vermella (de José María de Sagarra) en el Romea. Mismo teatro que programaba en su sesión infantil de la tarde otra obra, también en catalán, El rei que no reia.



Nº 1 de Cavall Fort, 1961Precisamente para los niños, en 1956, la empresa barcelonesa Hispano Americana de Ediciones, S.A. lanza la colección de tebeos en catalán Història i Llegenda (‘Historia y Leyenda’). Adaptaban historias populares de carácter fantástico-histórico y ambientación medieval recogidas por el escritor Joan Amades en su libro Les cent millors llegendes populars (‘Las cien mejores leyendas populares’). Cada ejemplar estaba ilustrado en blanco y negro a lo largo de sus diez páginas. El tirà de Burriac (‘El tirano de Burriac’), La porta daurada (‘La puerta dorada’) y L’espasa de virtut (‘La espada de virtud’) fueron —por orden de aparición— los tres primeros de un total de veintiocho, que empezaron vendiéndose en los kioscos al precio de una peseta.


En 1961, aparece la revista quincenal en catalán Cavall Fort, con el objetivo de estimular la lectura en el público de entre 9 y 15 años de edad. Junto a historietas, cuentos y tiras cómicas, en la publicación se daban cita grandes nombres de la literatura catalana, como Salvador Espriu, Maria Aurèlia Capmany, o Montserrat Roig. Su editorial, Edicions 62, es la misma que en 1968 comenzará la publicación de la Gran Enciclopèdia Catalana.


En 1964, el periodista y escritor Joaquim Ventalló se ocupa de traducir los cómics de Tintín; la publicación de Les joies de la Castafiore (‘Las joyas de la Castafiore’) inaugurará esta colección en catalán. El año siguiente, 1965, asiste a la publicación de otros nueve volúmenes del intrépido protagonista surgido de la fantasía del dibujante belga Hergé, también en catalán: Els cigars del faraó, L'orella escapçada, El ceptre d'Ottokar, L'estel misteriós, El secret de l'Unicorn, El tresor de Rackham el Roig, El temple del sol, Tintín al país de l'or negre y Tintín al Tíbet. En 1966, se publican tres títulos traducidos más; otros tres en 1967; y un total de seis entre 1968 y 1974, año éste anterior al final del régimen franquista.


Las historias de otro célebre personaje de las viñetas, el creado por Goscinny y Uderzo, salen también a la venta en catalán en la década de los años sesenta. Editorial Bruguera, S.A. publica Astèrix gladiador, Astèrix als jocs olímpics (‘Astérix en los juegos olímpicos’) y La volta a la Gal.lia d'Astèrix (‘La vuelta a la galia de Astérix’) durante 1969. Y en 1970, cinco álbumes más: L'escut arvern, Astèrix al pais dels Bretons, Astèrix i la caldera, Astèrix a Hispània y La Zitzània.



Disco de Salomé, con cuatro temas en catalán, editado
por Zafiro en 1963Hacia finales de la década de los cincuenta y principios de los sesenta, surge el fenómeno de la Nova Cançó (‘Nueva Canción’). Movimiento claramente inspirado en las composiciones musicales de los exitosos trovadores francófonos del momento (Georges Brassens, Jacques Brel, Serge Gainsbourg, Georges Moustaki, Gilbert Becaud, Yves Montand), con ciertas influencias del folk norteamericano, y unas letras reivindicativas, comprometidas políticamente. Numerosos cantautores irrumpen en el panorama artísco, organizan recitales y graban una extensa discografía en catalán con temas propios o de escritores catalanes, como Salvador Espriu o Josep Maria Espinàs. Entre los más destacados: Lluís Llach, Raimon, Guillermina Motta, Joan Manuel Serrat, Núria Feliu, Quico Pi de la Serra, Jaume Sisa, Joan Isaac, Pere Tàpias, Marina Rossell, Ramon Muntaner, Maria del Mar Bonet, Ovidi Montllor, Pau Riba, Rafael Subirachs, Maria Amèlia Pedrerol, Miquel Porter, Remei Margarit, Joan Ramon Bonet, Delfí Abella, Martí Llauradó y el trío humorístico-musical La Trinca, por citar a los más destacados. Muy meritoria fue la labor de recuperación y revalorización de la música popular infantil en lengua catalana desempeñada por el cantante Xesco Boix.



Muestra sobre la campaña conmemorativa en español, catalán y vascuence. 1964En septiembre de 1963, una todavía desconocida cantante que comenzaba, Salomé, ganó el 5º Festival de la Canción Mediterránea (como recoge la noticia del periódico La Vanguardia, del 24 de septiembre de 1963), celebrado en Barcelona, con la melodía en catalán Se'n va anar (‘Se fue’), que compusieron dos autores provenientes de la Nova Cançó: Lleó Borrell y Josep Maria Andreu.


Poco tiempo después, en las navidades de 1964, el Ministerio de Información y Turismo promovió una macrocampaña propagandística para conmemorar los veinticinco años de paz en España desde el final de la Guerra Civil. Enormes carteles fueron instalados por toda la geografía nacional en español, catalán y vascuence.


Para concluir, en una de las tomas del noticiario cinematográfico NO-DO sobre la visita que Franco realizó a Cataluña en 1962, con motivo de las terribles inundaciones provocadas en la comarca del Vallés por el desbordamiento del río Ripoll, el 25 de septiembre de ese año —y que causaron un millar de muertos, así como cuantiosos daños materiales—, puede observarse una pancarta de bienvenida de los barceloneses con el siguiente mensaje en español y catalán: «Viva Cataluña. Visca Espanya».


Respondre  
Re: El català sota el franquisme30/01/2012 - 11:30:03
Nom: atlasac

Però que espereu d´una societat AUTOMATITZADA-IDIOTITZADA-ABORREGADA....mireu que encara VOTEN ALS QUE ELS HAN FOTUT-FOTEN i FOTRAN.....DIUEN SIIIIII ESTEM CONTENTS QUE ENS AIXGUIN FOTUT! QUE ENS FOTEN!! I ENS FOTRAN!!! OLE, OLE VIVA LA MEMORIA DE FRANCO VIVA!!!!! I LO CONTENTS QUE ESTAN QUE ELS CASTELLANS ENS AIXGUIN FOTUT ENS FOTEN I ENS FOTRAN HO DIUEN HO DIUEN, GRACIES AL MEU VOT, NO HA SIGUT POSSIBLE LA - I N D E P E N D E N C I A - EL SENYOR ESTA RECONTENTISSIM!!! DEL QUE ENS HAN FOTUT, DEL QUE ENS FOTEN I DEL QUE ENS FOTRAN diuen EL MEU VOT NO ELS FALTARA PER A QUE ENS FOTEN I ENS REFOTEN!!!

Respondre  
Re: El català sota el franquisme30/01/2012 - 18:02:13
Nom: Santi Vidal

Durant les inundacions del Vallés hi va haver molts grups de voluntaris treballant, però s'havien de retirar uns minuts per deixar el seu lloc a un grup de falangistes (camisa blava) mentre els filmava el NO-DO. Després els falangistes marxaven i els voluntaris continuaven la seva tasca. No tot el que filmava el NO-DO era real.

Respondre  
Re: El català sota el franquisme30/01/2012 - 23:42:16
Nom: Remi

avui els continuadors del nodo son la TV3 i pamflets com aquest.

Respondre  
Re: El català sota el franquisme31/01/2012 - 12:04:03
Nom: Laura

No és cap pamflet, és una recopilació de fets reals i objectius. El que passa és que contrasta amb el que sempre se'ns ha explicat. Ja està bé informar-se de més coses i tenir una visió més àmplia de què va ser el règim franquista, encara que algunes dades no ens agradin o no quadrin amb el nostre discurs habitual,no?

Respondre  
Re: El català sota el franquisme31/01/2012 - 20:30:23
Nom: Imbcil

S, per aix jo no vaig tenir un llibre en catal a les meves mans fins al 1970 quan, comprat gaireb clandestinament, vaig poder comenar a estudiar catal amb un llibret que es deia Signes. A la rdio es van comenar a escapar intervencions sovintejades en catal a partir tamb de 1970.

I per aix jo vaig haver d'ensenyar-li a un professor meu, l'any 1972, que en "dialecte" catal una pizarra era una pissarra, una tiza un guix, una mesa una taula i una silla una cadira. Tot molt autoritzat, molt legal i molt fomentat.

Au, vs a cagar.

Respondre  
Re: El català sota el franquisme01/02/2012 - 21:55:04
Nom: innisfree

Aquesta persona, animal o cosa que es fa anomenar Rodoreda --m'inclino a pensar que és cosa, perquè no fa falta ni mitja neurona per fer el que ha fet-- afusella el --siguem condescents-- article del senyor Francisco Rubiales, reproduït en diversos mitjans revisionistes, i ens el plantifica aquí.

Què se'n pot dir, de l'article que amablement ens reprodueix la "cosa" Rodoreda? D'entrada, el qualificatiu que se'ns acut és "ridícul".

Fa pena veure com tot un professor d'italià de la Universitat, el senyor Grilli, es desprestigia mostrant públicament que desconeix el significat del terme "normalitazció lingüística" --un concepte de l'àmbit sociolingüístic-- i el contraposa a la major o menor qualitat de la producció literària. Però què redimoni té a veure una cosa amb l'altra?

La literatura és una activitat personal, fruit del geni de l'escriptor, i sovint és sota circumstàncies adverses que aflora. Pensem en la literatura que ha generat l'Holocaust.

A continuació, el tal Rubiales fa un recull de l'escarida activitat literària que es permetia públicament al català sota el franquisme. (Hi cola, perquè és així de fatxenda, els Premis Nadal, que no són de literatura catalana, sinó castellana). Però el tal Rubiales no s'adona que, precisament, fent el recull que fa demostra com n'estava d'ofegat en l'àmbit públic el cultiu de la llengua catalana. Tot és iniciativa privada, sovint aixoplugada per l'Església, que tímidament s'obre una escletxa sota el ferri control de la dictadura.

S'ha de ser tot un ase per no adonar-se'n.

Jo pertanyo a una generració a la qual el franquisme ens va escamotejar l'idioma nacional. Mai, durant tota l'escolarització, se'ns va ni parlar de la nostra llengua materna. Únicament en algun curs avançat del batxillerat els llibres de literatura (castellana, és clar) reservaven un parell de paginetes a les literatures "regionals", al costat de la literatura iberoamericana. I, de classes de català, res de res. Només al COU alguna horeta voluntària i d'esquitllada, i per iniciativa d'algun professor conscienciat.

Quin frau! I ara aquests esbirros de l'espanyolisme gosen queixar-se de la immersió. Cínics fastigosos!

Respondre  
Re: El català sota el franquisme02/02/2012 - 11:25:00
Nom: xec

Eso que dices es mentira. Y los datos de Rodoreda absolutamente ciertos. Infórmate.

Respondre  
Re: El català sota el franquisme02/02/2012 - 22:41:39
Nom: innisfree

Jo no en dic, de mentides. Informa't tu. I el que diu Rodoreda --ho repeteixo-- no fa més que corroborar la situació anòmala del català sota el franquisme.

Ets un revisionista fastigós. No tens decència ni vergonya.

Au, llegeix, si és que en saps.


CRONOLOGIA DE LA REPRESSIÓ DE LA LLENGUA I LA CULTURA CATALANES

***************************************************************************

Señor don Francisco, en tanto que en Cataluña quedase algún solo catalán, y piedras en los campos desiertos, hemos de tener enemigo y guerra.»
(Francisco DE QUEVEDO),carta :adreçada el febrer de 1645 a D. Francisco de Oviedo.)

***************************************************************************

Unes declaracions del catedràtic i membre de la Real Academia de la Lengua Española, Gregorio Salvador, en què negava la persecució contra la llengua i cultura catalanes i l'intent de genocidi cultural sofert durant el franquisme, són la raó d'aquest llibre. Només a partir de la ignorància o del desconeixement més absolut es poden fer afirmacions que neguin tot el que la legislació franquista va fer des de l'inici de la rebel·lió militar, el juliol de 1936. Una ignorància que Josep Benet, amb la seva obra capdavantera, Catalunya sota el règim franquista. Informe sobre la persecució de la llengua i la cultura catalanes pel règim del general Franco, va ajudar a pal·liar.

Una afirmació que, a més del menyspreu anés complet davant la vexació cultural de milers i milers de persones que hagueren de viure la persecució de la seva cultura-catalans, balears i valencians-, amaga tota la pràctica franquista de repressió cultural, que anava des del nivell cultural més personal fins a la fita més ambiciosa. Unes afirmacions greus per venir de qui vénen

I per no haver estat desautoritzades amb un silenci còmplice.
En altres períodes rasés durs de la nostra història cultural hem tingut la comprensió dels intel.lectuals castellans davant el fet repressiu: així, durant la dictadura de Primo de Rivera i fins i tot en la més fosca etapa del franquisme, com ara en aquell període de constant persecució cultural, feta de manera freda, calculada i metòdica, hi hagué qui, tot i la dictadura, demostrà solidaritat vers una llengua germana filla del mateix tronc comú de l'idioma llatí. N'és un bon exemple el diàleg potenciat per Dionisio Ridruejo entre escriptors catalans i castellans que tingué lloc als congressos de poesia de Segòvia, Salamanca i Santiago, en què es confronten les opinions de la representació catalana -Riba, Foix, M. Manem, Garcés etc.- amb rellevants intel.lectuals castellans -Aleixandre, Rosales, Vivanco, Ridruejo, Panero, Laín, Tovar etc—. l’ou com una mena de reconeixement paraoficial de la representativitat i del prestigi de la cultura catalana.

La persecució de la llengua i la cultura catalanes durant el franquisme fou una constant del règim, nascut d'una rebel-lió militar el juliol de 1936. Un sistema polític que tenia una filosofia totalitària en la qual tot es confonia amb una visió unitarista d'Espanya i on la pluralitat cultural, lingüística o nacional era considerada sediciosa i transgressora de la unitat d'Espanya i, per tant, mereixedora de destrucció o d'anihilament.
La periodització de la repressió va d'acord amb els paràmetres de la conjuntura política: una fase de violència general (de 1939 a 1943-1944), en què pretenen una substitució cultural, i a partir d'aleshores una estratègia d'assimilació fins el 1947, o bé l'aparició d'una cultura expressada en espanyol que busca un públic que desconeix la seva pròpia llengua I alhora una certa projecció pública -sempre obstaculitzada- del món cultural català. L'etapa arriba Fins el 1951.1
La primera és duna violència total contra qualsevol expressió pública de la llengua i la cultura catalanes: qualsevol manifestació en català era perseguida o prohibida i en molts de casos penalitzada amb fortes multes. La repressió de les multes s'ha de veure sempre dins la conjuntura econòmica en què s'imposen. Així, hom hi pot veure un afany altament repressiu. A la postguerra la llengua arriba a ser tan perseguida que fins i tot és prohibida en la grafia de les làpides dels cementiris. També a les esqueles i als recordatoris.
El franquisme, davant el fracàs de les potències totalitàries als camps de batalla, fou un sistema polític que evolucionà cap a un règim autocràtic i esdevingué un sistema dictatorial que veié en la llengua catalana un enemic que calia abatre, des dels seus orígens fins a la seva desaparició. Foren les causes alienes externes les que l'obligaren a prendre només postures més flexibles, però la intransigència més fèrria fou l'element comú constant d'incomprensió vers la llengua i la cultura catalanes.
A la majoria dels territoris de llengua i cultura catalanes Vacritud inicial de les tropes franquistes fou brutal.'' El terror blanc que acompanyà l'ocupació militar i el clima de nacionalisme espanyolista abassegador feien que, a part les lleis que discriminaven i perseguien el català, existís, sotto voce, una pressió ideològica sobre qualsevol activitat cultural, cosa que forçava la gent a amagar la qüestió de la llengua. Més enllà de les lleis o ordenances concretes, o de la petició de permisos (si és que arribaven), l'ambient feia impensable utilitzar la llengua del país en qualsevol activitat cultural.
No oblidem que durant la guerra civil l'animadversió contra la llengua catalana arribà fins a l'extrem de fer sospitosos els noms pròpiament catalans: per exemple, Montserrat, Núria, Jordi etc. i també s'arribà a castellanitzar la fonètica dels cognoms, pràctica i actitud que es mantingué fins a les acaballes del franquisme.
A partir del 1951 l'evolució del règim presentà una imatge més condescendent envers un món cultural, el català, que vivia entre tensions i repressions. Amb una constant: tot el que podia ser cultura de masses era prohibit en català.
Aquesta obra recull una primera relació de proves de la persecució contra la llengua i cultura catalanes al llarg dels anys del franquisme. Però, si es feia de manera exhaustiva, podria multiplicar-se amb un nombre extraordinari d'exemples.

Cal precisar que per als militars vencedors, de l'exèrcit franquista, els matisos en l'anàlisi política, cultural o social brillaven per la seva absència. Era una anàlisi primària maniqueista, d'addictes o d'enemics, de bons espanyols i de mals espanyols. I per això és fàcil seguir les acrituds més constants i directes contra la llengua i cultura catalanes, dels caps militars fins als sots-oficials, des de la capitania general o els governs militars fins a les casernes esteses per tot l'estat espanyol.

Durant l'ocupació de Catalunya per les tropes franquistes hi va haver soldats que es van sorprendre de veure que la llengua catalana fos la pròpia de tants i tants habitants. I això provocà una doble actitud: la majoritària, de rebuig (soldats que oferien llaminadures o propines si la canalla enraonava en castellà), i, minoritàriament, una descoberta impensada que obrí la intolerància malgrat les passions de les autoritats militars i les noves jerarquies polítiques.

La pressió contra la llengua catalana i el seu us exercida per la tropa en plena guerra era palesa des d'Àfrica fins a qualsevol front. Aquesta actitud es mantingué, i per qualsevol pretext apareixia en la vida del servei militar obligatori durant tot el règim franquista i de la manera més inesperada i constant. Els testimonis són innombrables. Gairebé tots els qui van fer el servei militar en el període franquista podrien aportar el seu particular testimoniatge. Alguns d'aquests testimonis, sobretot dels primers anys del Franquisme, recordem que algun oficial recompensava amb dies de permís aquell qui denunciava els soldats catalans que parlaven entre ells la seva llengua. *Si una expressió simbolitza allò que passava dins les casernes és la de polacos*.

Al País Valencià, pel que fa a la repressió contra la llengua, la situació presenta unes característiques pròpies, en general de menys persecució i de més tolerància, fruit també d'un menor grau de consciència nacional i cultural del valencianisme a la pre-guerra.

Així, com explica Josep Ballester, decrets repressius del nou estat contra Catalunya no foren aplicats al País Valencià. i si a Barcelona i a la província Els pastorets foren prohibits el 1939, a la ciutat de València, un mes després de l'ocupació militar, s'alçaren els altars del Mercat i el Possal, coincidint amb les festes de Sant Vicent, i s'hi representaren els tradicionals Miracles. Encara que després, durant dècades, no es va permetre res més en públic en la llengua pròpia.

En canvi, hi hagué menys oposició a l'ús escrit, sempre que fos folkloritzant i de poc nivell cultural: llibreters de falles, sorteig de mones i tota mena d'activitats socials. En aquesta tasca de desvirtuació de la cultura catalana tingué un paper clau Lo Rat Penat, entitat que sobrevisqué gràcies al nul temor que infongué al franquisme la supervivència duna entitat grisa i col·labora cionista fins al petainisme, segons Alfons Cucó.
Un petainisme que identifica la col·laboració i la subordinació de les classes dominants valencianes.

El franquisme i tots els qui hi col·laboraven tenien un objectiu clar: el desprestigi de la cultura autòctona.
Un altre camp d'actuació fou marcar amb rotunditat zones castellanoparlants del País Valencià per reforçar encara més el pes a les zones frontereres de llengua castellana i crear la idea que la zona era definitivament castellanitzada.

Al final dels anys cinquanta, i encara més a les dècades posteriors, aparegué el que s'ha denominar teoria d
l'alicantinidad. S'ho inventà Vicent Ramos: segons el Alacant és un món que no té res a veure amb València

una província castellanitzada i diferenciada de la resta del País Valencià, i, com explica Josep Ballester, plan tejà una nova configuració regional. És el mite del sud est, que defensa l'Instituto de Estudios Alicantinos.
A Mallorca, en triomfar la rebel·lió militar de juliol de 1936, l'ús del català literari tou tolerat, sempre però, en peces innòcues o en persones addictes al no règim. Aviar, però, els censors foren més rigorosos.

L'ambient contra el català de les Illes s'accentuà poc a poc i les pressions oficials per dificultar-ne la ut: lització als col·legis d'educació regentats per ordes religiosos es feren més fortes.

Els anys quaranta i cinquanta, per exemple, al col-legis La Salle i Ramiro de Maeztu de mossèn BI. Genovart posaven un petit càstig als alumnes que descobrien enraonant en mallorquí; al Colegio del Sagrad Corazón era totalment prohibir de fer-ho.

Moltes de les actuacions que les autoritats locals va tenir contra la llengua catalana eren un reflex de les ordres que havien rebut, en primer lloc de les autoritats militars, i, després, dels governadors civils. Segons el grau de petainisme, això és, de col·laboracionisme i de subordinació a l'ideari del règim franquista, de les autoritats locals, majoritàriament formades per catalans, i la idiosincràsia particular de cada població, el to i la persecució eren diferents. Sovint les autoritats locals foren més papistes que el papa i van seguir les ordres generals repressives de la manera més inquisitorial possible. Moltes d'aquestes autoritars tenien una gran fòbia a tot allò que els semblava que feia olor de catalanisme. Es pensaven que la seva persistència en la repressió els era un gran mèrit davant les altes autoritats.

Cal estudiar molt bé el petainisme i saber quina fou l'actitud de molts intel-lectuals catalans davant l'espanyolització cultural de Catalunya. Una cosa és la visió que hom en dóna els anys noranta i l'altra el que representaven aquestes actituds els anys quaranta. No podem liquidar la qüestió amb el clàssic afegitó «el catalán, lengua de la burgesia» quan una gran part d'aquesta utilitzava sempre el castellà abans de la guerra civil, durant la guerra i després (llevat de les minyones i la gent del camp) perquè consideraven el català una llengua poc culta i alhora dels «rojos-separatistas».

La premsa fou controlada durant tot el règim franquista. Primer amb un control ferri i estricte. Des de la llei de Premsa del ministre Fraga Iribarne, aquesta responsabilitzava editors, directors o periodistes del que publicaven.
D'una censura prèvia a una autocensura, però sempre fou un camp controlat pel franquisme. I les publicacions catalanes tenien una vigilància encara més estricta per raó de l'idioma.

L'idioma les feia ja sospitoses; per això, l'acció repressiva era més subtil i insidiosa. De la prohibició absoluta del català, a autoritzar-ne un mínim, tot passant per tina legalitat restrictiva, fins que, a causa de la pressió social, van haver d'obrir una mica la mà, però aleshores passaren a imposar multes, que feren viure la premsa catalana en la incertesa.

El procediment legal repressiu: primer, avís; després, multa per una determinada quantitat i, finalment, el segrest. La fórmula era una amenaça constant. En definitiva, allò que el franquisme pretenia.

Les revistes i els setmanaris eren controlats metòdicament i repetidament, fins i tot si eren escrits en llengua castellana, però com que revelaven una defensa explícita de la llengua i de la cultura catalanes calia estar hi a sobre.

Malgrat la persecució, la cultura catalana va avançar...
Aquesta eclosió tan variada, que no arriba ni de molt al nivell assolit en el període republicà, intenta, davant la inèrcia i la grisor cultural del franquisme, enllaçar amb les noves generacions per redreçar una cultura amb bases més sòlides.
Aquesta eclosió varia segons els llocs i el temps. Quan ho fa, sempre s'ha d'expressar en llengua castellana, i fa néixer una falsa normalitat.
A Lleida, durant els anys cinquanta hi hagué una certa represa cultural, després d'anys de gairebé paràlisi total, però obligatòriament en castellà. Cal pensar que la Lleida d'aleshores emprava en família i al carrer la llengua catalana.

La censura actuava contra autors de creació literària tot evitant que la seva obra fos editada. i així ho explica un màxim especialista: «Quan l'obra de creació d'un autor no ha pogut sortir al carrer ni ser llegida ni produir la interacció cultural cercada en un temps raonablement normal, aleshores, mitjançant aquest recompte feixuc, estem mesurant i coneixent el pes específic d'allò que anomenem el quasi-genocidi cultural del franquisme respecte a la cultura catalana,>'

L'any 1933 la producció editorial en català era el 23,1% de la indústria editorial espanyola. L' any 1975 representava el 4,5% de la mateixa producció global. És la dada més irrebatible per a demostrar la persecució, l'intent de genocidi cultural.
La xifra de 835 títols en català publicats el 1936 no fou igualada fins el 1977. És a dir, al cap de quaranta-un anys.

Persecució contra la llengua i cultura doblegant els creadors i evitant-ne la difusió, amb la finalitat de fer-la desaparèixer. Aquest intent tingué uns lúcids col·laboradors intel·lectuals que posaren la seva ciència i la seva experiència al servei d'aquest intent genocida. Joan Samsó explica que, a l'arribada a Barcelona del governador civil González Oliveros, amb el discurs que va fer «todo el mundo quedó helado [...I Habló con unos términos vengativos y policíacos que aterrorizó a cuantos llenaban el salón de Carlos III».' i aquest esperit era fruit d'una planificació metòdica. Carles Riba no s'estava de dir que l'estratègia contra la llengua catalana no sortia pas d'un «cuarto de banderas», sinó d'una càtedra de filologia de la Universidad de Madrid, concretament d'Antonio Tovar, sots-secretari de Prensa y Propaganda fins al maig de 1941. Ideòleg falangista, tenia els seus aliats a Catalunya en uns quants intel·lectuals que no anomenarem, perquè encara n'hi ha que viuen, i que col·laboraven de manera activa perquè en un termini de temps, una quarantena d'anys, el català desaparegués com a llengua de cultura.

El llibre català, de primer perseguit i cremat, després negat, restà absent de la vida pública de Catalunya durant set anys i cinc mesos. I, quan l'autoritzaren, d'entrada impediren que ho fes en l'ortografia normalitzada, trencant amb més de trenta anys de feina i de consolidació de la tasca ortogràfica i cultural de l'Institut d'Estudis Catalans. Així fou imposat a les Obres completes de Verdaguer i a algunes d'Eugeni d'Ors.
En arribar els primers permisos d'edició, hom veu encara una subtil i insidiosa limitació, la de permetre un percentatge molt reduït d'autoritzacions, amb tiratges molt baixos i edicions de bibliòfil. El resultat seria una cultura que només podia ser d'elit. Perquè els preus eren desorbitats i les edicions de bibliòfil quedaven fora de l'abast popular. I això era precisament el que pretenien.

És a dir, que, salvada la primera etapa en què els llibres eren destruïts pels mateixos editors per evitar problemes, ara procuraven que optessin, també obligatòriament forçats per les
Circumstàncies, per la substitució cultural.

Per evitar la postergació absoluta del català alguns intel·lectuals i editors van posar noms llatins o en triaren d'altres que s'escrivissin, o sonessin, igual en llengua catalana i castellana. Així ho féu l'Editorial Selecta, que tenia les col-leccions «Perenne» i «Excelsa», l'Editorial Spes, Benèfica Minerva, Franciscàlia, Fòrum Musical, Òmnium Cultural, l'Obra del Ballet Popular, Banca Catalana, revistes com «Studia Monastica», «Critèriori», «Germinabit» etc.

S'hauria de fer una cultura de bell nou i l'únic potencial fidel era el públic antic, puix que el trencament d'anys de silenci i de persecució Navia fet un tall generacional, cultural i lingüístic que en milers de persones seria irremeiable.
El caràcter inicialment totalitari del règim franquista es tornà una dictadura, quan a les forces feixistes de l'Eix els canvià la sort als camps de batalla, en el manteniment d'una legislació que només autoritzava el que era pròpiament l'entramat del nou estat. Així, normalment no prohibia les més variades activitats de la societat, sinó que no les autoritzava, fet totalment diferent. Era una limitació repressiva a priori que tallava d'arrel qualsevol iniciativa.

Així, hem recollit el testimoniatge a moltes zones de la Catalunva interior i de muntanya, llocs on la gent es coneixia de sempre (per exemple, al Solsonès, a l'Alt Urgell, a la Cerdanya, al Berguedà, al Pallars, al Priorat etc.), de moltes consignes de repressió que són difícils de provar documentalment. No hi intervenia directament l’administració estatal; per això, les consignes es feien d'una manera que podem anomenar repressió verbal. És a dir, negant la possibilitat de dur a terme qualsevol activitat cultural catalana (teatre d'afeccionats, folklore, recitació de poemes, l'edició d'uns fulls culturals, d'una revista local, conferències, col·loquis, tertúlies etc.) a través d'una comunicació verbal que duia implícita una prohibició o fins i tot un càstig.

La migrada resistència cultural al franquisme va cercar una escletxa potenciant allò que se n'ha dit barcelonisme. Escriure sobre la identitat, els costums i les tradicions de Barcelona com un succedani perquè no es podia parlar de Catalunya. Cal dir que aquesta fou també una tàctica dels qui havien optat aleshores per la renúncia a la catalanitat cultural i lingüística. Així, trobem que «La Nostra Revista», de Mèxic (30-w-1959), destaca «el barcelonisrne abrandat del setmanari dels botiflers», és a dir, «Destino», tot indicant que el governador lliurava un premi de 10.000 pessetes al millor article sobre Barcelona.
Aquesta actitud de conformar-se a diluir la catalanitat potenciant el localisme era definida per «La Nostra Revista» com a col·laboracionisme. Hi incloïa Ignasi Agustí i Carles Sentís.
Paral·lelament, el règim va potenciar el leridanismo i el tortosismo, amb la complicitat de personatges de Lleida i de Tortosa.

El cinema català va voler consolidar una indústria pròpia ï amb alts i baixos anava produint films. La Generalitat Republicana va fer la política de doblar molts films a la llengua del país.
Durant la postguerra tot era prohibit. A més, potenciaren les productores instal·lades a Madrid o les distribuïdores que comercialitzaven els productes a l'estat espanyol. El resultat fou que el cinema i tot el magnetisme que despertava en àmplies masses de la població de postguerra, on el cinema donava accés a un món meravellós molt allunyat de la vida quotidiana de cada dia, s'havia d'escollir en castellà. Film rere film, i any rere any, va ser només en llengua castellana.
El cinema de postguerra en català no fou possible. i quan es permeté, l'any 1952, foren autoritzades unes poques pel·lícules de caire pseudo-historicista, religiós o costumista.
No fou fins aquell any que, aprofitant el muntatge de la Passió d'Esparreguera, Iquino rodà El Judes, però no deixà de ser una filmació aïllada.
Encara l'any 1967 o 1968 un alt responsable oficial del món del cinema a Espanya, Carlos Robles Piquer, respongué a Miquel Porter Moix, peoner de l'estudi del cinema català i primer professor d'història del cinema:

«Hacer cine en catalán, nada de nada.»

Una interrupció de gairebé cinquanta anys en una índústria amb tanta expansió ha creat uns hàbits culturals que fan difícil que molta gent pugui enllaçar amb una realitat, el doblatge o la producció pròpia anterior a la de la guerra civil.
El teatre català fins al 1946 visqué en un col-lapse total; més enllà d'autoritzacions concretes a alguna associació religiosa, cal pensar que no hi ha relleu generacional en el públic.
Catalunya és un país de forta i profunda tradició teatral. Totes les companyies d'afeccionats fins al 1939 podien viure i actuar gràcies a col·leccions d'obres teatrals, dedicades a assortir les seves necessitats, però a la postguerra no es podien comprat- perquè no eren permeses. Eren col·leccions que editaven sobretot obres estrenades per les companyies professionals a Barcelona. Fins a mitjan decenni dels anys cinquanta no foren autoritzades aquestes col·leccions per continuar la tradició d'avantguerra.
Entremig, però, hi hagué el tall de més de quinze anys, cosa que vol dir que es trencaren la continuïtat i la tradició i en molts llocs mai més no es recuperaren.
Un altre factor perjudicial per al teatre català fou que la crítica teatral només es podia fer en llengua castellana. Aquesta diferència allunyà crítics, crítiques i espai a la premsa.

A partir del 1943 el teatre més popular fou traduït i representat en castellà. Les obres de Josep Maria Folch i Torres en foren l'exemple més clar. Així, La pobre Cenicienta era l'antiga Ventafocs, i Los pastorcillos eren Els pastorets; i encara Les aventures de Massagran foren traduïdes per Las aventuras de Mazapán.
La visió del teatre català es limitava cada cop més a una visió localista i de fenomen patuès. Barcelona consumia. el teatre de Madrid i el teatre més ambiciós i d'actualitat, com el teatre de cambra, sempre era en castellà.

La situació diglòssica feia de Barcelona un centre de projecció i d'irradiació de cultura espanyola. Les manifestacions culturals catalanes més genuïnes es convertien en restes d'una tradició popular del passat que simbolitzava decadència i baix nivell cultural.
L'anàlisi d'Enric Gallén és concloent: ,

15-III-1939 Nota de la vicaria general de la diòcesi de Barcelona «a los rectores de las Iglesias a fin de que no se use en los actos de culto otra lengua vernácula [sic] que la
española».

L'Ajuntament de Cervera acorda els
següents canvis de noms de carrers:

Avinguda de Catalunya: Avenida del
Caudillo.

Passeig de Prat de la Riba: Paseo de
José Antonio Primo de Rivera.

Passeig d'Àngel Guimerà: Paseo de
Calvo Sotelo.
Passeig de Pi i Margall: Paseo del
General Mola.

Carrer de Francesc Macià: Calle del
General Queipo de Llano.

16-III-1939 Norma que textualment diu: «Los
idiomas regionales deben prohibirse cuando no sirvan propiamente a un mayor ambiente o a una particular mayor esfera de divulgación de los principios del Movimiento y de la obra del Gobierno.»

20-III-1939 Un grup de sergents de l'exèrcit -a
les dotze de la nit- trenca la placa del
carrer dels Abeuradors de Girona perquè
no és escrita en castellà.

22-III-1939 L'alcalde president de la Comissió
Gestora de Tàrrega fa saber mitjançant un ban: «Que esta Alcaldía se ve obligada
a recordar nuevamente [era la tercera vegada] a todas las personas individuales y
jurídicas que tengan rótulos, inscripciones y en general cualquier aviso o manifestación inserto en calles, plazas o sitios públicos y cuya redacción esté en catalán, que vienen obligados a suprimirlos inmediatamente y sustituirlas por las correspondientes en castellano, alcanzando esta obligación a los nuevos arrendatarios de los locales afectados por este Bando si es que los hubiere, aunque la inscripción esté por sus antecesores, debiendo en consecuencia cuidarse de hacer la sustitución con la diligencia indispensable en estos casos.
»Confía esta Alcaldía que no se verá en la necesidad de recordar nuevamente el cumplimiento de esta obligación a todas las personas afectadas por este Bando.»

23-III-1939 A l'acta de la sessió de l'ajuntament de Vilafranca del Penedès dos regidors expressen «que, viendo en el máximo agrado de que se dé los nombres insignes de Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera a dos de las más importantes vías públicas de esta población, lamentan que desaparezcan del nomenclator de las calles de esta villa los nombres ilustres de Prat de la Riba y Ángel Guimerá».
Joan Amades demana permís per a editar l'obra El vestit típic, que ja té impresa i sense relligar. La resolució del delegado per a Catalunya, datada l'endemà mateix, diu: «Queda en suspenso su edición y publicación hasta nueva orden.»

25-III-1939 Ordre de l'alcaldia d'Olot que commina tots els veins a complir l'anterior ban (20-I-1939) de canviar tots els rètols i anuncis escrits en català.
El nou administrador apostòlic de la diòcesi de Barcelona, Miguel de los Santos Díaz y Gómara, bisbe de Cartagena, diu a la salutació pastoral: «Abran bien los ojos y persuádanse de su funesta equivocación cuantos, seducidos por un falso señuelo de independencias secesionistas, se aliaron, consciente o inconscientemente, con tan pérfidos enemigos de lo más santo y sagrado.»

Al diari «El Noticiero Universal», de ,Barcelona, s'escriu el següent: «Palau -la Música Catalana? No. Simplemente
Palacio de la Música. La Música es universal.

27-III-1939 La censura exigeix un canvi: Deberá sustituirse el título de la composición de
Buenaventura C Aribau titulado "Oda a la la Pàtria" sustituyéndolo por el legítimo que como recordarán Vds. es "Oda a Gaspar de Remisa, el día de su cumpleaños ".»

25-111-1939 Ordre de l'alcaldia d'Olot que commina tots els veins a complir l'anterior ban (20-11-1939) de canviar tots els rètols i anuncis escrits en català.

El nou administrador apostòlic de la diòcesi de Barcelona, Miguel de los Santos Díaz y Gómara, bisbe de Cartagena, diu a la salutació pastoral: «Abran bien los ojos y persuádanse de su funesta equivocación cuantos, seducidos por un falso señuelo de independencias secesionistas, se aliaron, consciente o inconscientemente, con tan pérfidos enemigos de lo más santo y sagrado.»

La censura prohibeix les obres d'autors i de traductors condemnats a mort i executats, així com dels exiliats, amb nom propi o amb pseudònim: «Deberán ser suprimidas de circulación y venta las obras siguientes: Juan Maragall A. Maseras (Joan [27-III-1939] Maragall, d'A. Maseras. "Coll. Popular Barcino", 128].
» La ciudad de Gerona. Carlos Rahola. [La ciutat de Girona, de C. Rahola, Coll. "Enciclopèdia de Catalunya", 11-12].
»Las obras de Rovira y Virgili [és a dir, totes les no compreses a la llista de prohibicions del 20 de març].
»El ingenuo. Voltaire [L'ingenu, de Voltaire. "Coll. Popular Barcino", 31]. »El ejemplo de Checoslovaquia. Amadeu Serch [Lexemple de Txecoslovàquia, d'Amadeu Serch. "Coll. Popular Barcino", 84).
»_J.A. Claver. Lleonard [Josep Anselm Clavé, "Coll. Popular. Barcino", 135, (1937)].
»Historia de mi juventud. Aragó [Història de la meva joventut, de F.D. Aragó. Versió de J. dels Domenys, pseudònim d'Alfons Maseras. "Coll. Popular Barcino", 1937].
Les bèsties del parc. Montsià [pseudònim de Cèsar August Jordana, "Coll. Popular Barcino", 72].»

«El Noticiero Universal», de Barcelona, amb el títol El idioma castellano restablecido en la Casa Consistorial, diu: «El ayuntamiento actual respondiendo al lema de la "España Una", ha acabado con los problemas que creaba la dualitad de idiomas. En la casa hoy no se habla ni se emplea más que el idioma español por antonomasia e incluso han sido sustituidas las placas indicadoras que hasta hace poco estaban escritas en catalán con carácter exclusivista en las puertas de los despachos. Muy apreciable la lengua catalana en el ambiente doméstico y familiar: muy apreciable también como signo de tradición. Pero la Nueva España que se forja, la España Grande, precisamente por serlo, no podía continuar convertida oficialmente en sucursal de la Torre de Babel.»

El Palau de la Música Catalana passa a dir-se Palacio de la Música.
Acord de la comissió municipal permanent de l'Ajuntament de Barcelona concedint exempció de drets durant tres mesos «por los permisos de repintado y enlucido de las fachadas de los inmuebles de la ciudad y de los establecimientos industriales y comerciales que proceden a reinstalar sus nombres y reclamos en idioma español, sin perjuicio de que se fije el plazo en que será obligatorio tal cambio sin exención de derecho›.
L’Ajuntament de l'Hospitalet de Llobregat acorda treure els indicadors dels noms dels carrers escrits en llengua catalana amb urgència.

La corporació municipal de Guissona acorda per unanimitat: « 1. Proceder a cambiar los rótulos que figuran en los edificios públicos, redactados en catalán.

CRONOLOGIA DE LA REPRESSIÓ DE LA LLENGUA I LA CULTURA CATALANES
1936-1975
Josep M.Solé i Sabaté ,Joan Villaroya
Editorial Curial Barcelona 1994




Respondre  
Ser espanyola me mola02/02/2012 - 23:23:54
Nom: Marta Fontal

Si estirem tots, ella caurà
i molt de temps no pot durar,
segur que tomba, tomba, tomba
ben corcada deu ser ja.

Si jo l'estiro fort per aquí
i tu l'estires fort per allà,
segur que tomba, tomba, tomba,
i ens podrem alliberar.

pero el paio va morir tan panxo al seu llit, per què?
au va deixeu-se de contes da la tieta emilieta. El dictador va morir al seu llit per que aquí ningú tirava, traint en les zones del cinturó de barcelona a on la xarnegandia, portada com ma de obra barata se manisfestaba pels seus drets laborals, la resta de catalans,,,, encantadíssims amb la dictadura.

així que menys plorar que al nacionalisme n'hi ha molt travestisme polític.



Respondre  

Anar a la pàgina

1  2  3  


- Som a Internet des del maig de 1996
- SCG Aquitània SL
- Empresa adherida a l'Internet Quality Agence
- Notícies publicades amb llicència
Amb la col·laboració de: